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15 junio 2007

Rolón habla de sus Historias de diván

Gabriel Rolón acaba de editar Historias de diván. Ocho relatos de vida y como parte de la promoción fue entrevistado por Sebastián Wainraich en Metro y medio donde contestó cuál fue la noticia del día (que para él fue la suspensión de la consulta por la policía).
Como dato a Wainraich le encantó: contó que lo leyó en dos días.

Acerca del libro hablaron:

GR: Hay un caso muy paradigmático ahí, que cuando se lo di a leer la paciente se reía, que empieza con la paciente insultándome. ¿Lo recordás?
SW: Si lo tengo clarito, que la hija está enferma, muy grave. Y vos le decís "supongo que estará contenta que su hija esté enferma".
GR: Exactamente. Y la paciente me insulta mal. Y es una paciente por la cual tengo un afecto muy grande y en ese momento... Te juro que son esos dos segundos donde tenés que pensar y dije "bueno, lo tengo que decir, se va a enojar, le va a doler, pero es el momento de decirlo". De la misma manera cuando un paciente se cae mal.
SW: Sí, obviamente yo te odié también cuando leí eso y después con toda la explicación lo vas entendiendo un poco más.
GR: (risas) Claro. Pero viste, por eso yo ponía ahí "hay veces que también nosotros tenemos que decir cosas que a nosotros mismos no nos gustaría escuchar o decir". Pero el tratamiento está primero.
SW: ¿Hace mucho tenías ganas de escribirlo? ¿O surgió ahora?
GR: Mirá, en realidad yo venía escribiendo como tres formatos diferentes de libros. A mí me gusta mucho escribir. Y cada tanto venía trabajando una novela, este de los relatos, otra de respueta a consultas. Bueno, como que iba matando el vicio de la escritura. Y cuando Editorial Planeta me llamó para proponerme un libro para ellos, lo que sentí fue que yo tenía ganas de escribir algo como esto. Es decir, algo intermedio entre la clínica y la literatura. Es decir, por ahí no responder solamente, digamos, consultas comunes, ¿sí?. Qué sé yo; suponete, el libro "Las 100 consultas que Ud. le haría a un psicólogo"
SW: No, acá son casos puntuales. Y algunos extremos, súper extremos. Gente que está en problemas con amantes, con su cuerpo, con enfermedades Gente que no puede digerir las muertes. Cosas que nos pasan a todos y nosotros convivimos en la ciudad y todos parecemos normales, pero cuando nos encerramos en un consultorio decimos todo lo que nos pasa.
GR: Claro, claro, claro. Y a mí, esta posibilidad de mostrar justamente esto que hablábamos, la humanidad del analista y lo que pasa adentro de un consultorio tratado con respeto y con, bueno, la crudeza que tiene llevar adelante un análisis. Pero también mostrando que, a veces, el análisis camina por algunos ribetes que son divertidos, que tienen que ver con el humor. Y que la inteligencia y el humor de la mano ayudan mucho a superar algunos momentos difíciles y traumáticos.

Para seguir navegando:

  • La entrevista de Sebastián Wainraich a Martín Caparrós

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