¿Por qué escribía Susan Sontag?
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por M. F.

- ¿Es por eso que escribe?
- Escribo porque creo en el proyecto de la literatura. No escribo para expresarme aunque de hecho me expreso porque soy la única herramienta de la que dispongo en la escritura, pero definitivamente no es ése el propósito ni la justificación. En medio de los lenguajes degradados de los medios masivos, las burocracias y las jergas técnicas, ¿se imagina qué sería de nosotros si no existiera esta especie de antídoto, de contra-ejemplo de cómo sentir y pensar? La literatura amplía el mundo. Yo no sería la misma si no hubiese leído a Dostoievski. La literatura es una educación del corazón y de la mente: entendemos mejor las posibilidades humanas, ejercitamos nuestra capacidad de compasión, de identificación. Amo las artes visuales y la música, no podría imaginar el mundo sin la pintura o la música, pero el efecto no es el mismo. La pintura y la música son puro placer. También la literatura puede serlo pero es sobre todo un espacio en el que yo misma y el mundo que me rodea se extienden y se amplían. En este libro de Nádas, por ejemplo, hay un pasaje en el que se habla del beso y luego una especie de aria sobre la boca absolutamente extraordinaria. Nunca imaginé que se podía decir tanto acerca de la boca, sobre cómo la usamos para la comida, para la comunicación, para el amor. Después de leer esas tres páginas, me sentí más grande, mejor.
En Razones intensas, de Graciela Speranza, Perfil libros, Buenos Aires, 1999, p 71.

La literatura como antídoto personal. Siempre suelo estar de acuerdo con Sontag, pero mucho más con ese concepto.
Si le sacás las primeras líneas, podría ser la respuesta tanto a “por qué escribe” como a “por qué lee”.
“Después de leer esas tres páginas, me sentí más grande, mejor”: esa es la clave de la lectura, quizás.
Yo le agradezco a Sontag La enfermedad como metáfora, uno de los libros más lúcidos que leí.
El mechón de pelo blanco de Sontag siempre me dió miedo.
[...] ¿Por qué escribía Susan Sontag? – La literatura amplía el mundo. Yo no sería la misma si no hubiese leído a Dostoievski. La literatura es una educación del corazón y de la mente: entendemos mejor las posibilidades humanas, ejercitamos nuestra capacidad de compasión, de identificación. Amo las artes visuales y la música, no podría imaginar el mundo sin la pintura o la música, pero el efecto no es el mismo. [...]