Bioy en Lost
¿Y qué? Bioy Casares nos gustaba mucho antes de que se alguien lo leyera en Lost. Por eso decidimos no hablar del tema.
Un amigo fana de Sex & The City me contó que cuando las protagonistas filmaban en un restaurant o usaban zapatos de una marca determinada, días más tarde el restaurant se abarrotaba de clientela y ese modelo de zapatos se vendía hasta agotarse.
Por lo que cuenta Leandro, se ve que los editores de Bioy aprendieron de aquella experiencia.


[...] Ciertamente, no estaba al tanto del impacto que Bioy venía causando parece desde hace un tiempo. Y hoy se habló fuerte de él gracias al rubio personaje de Lost (LZ, PZ). [...]
O tal vez ya lo habían aprendido de la experiencia de Julia Prilutzky Farny, que se vendió su poemario Antología del Amor gracias a la constante promoción que Migré le hacía en “Pobre diabla” o en “Dos a quererse” (no recuerdo el título pero sí que Antonio Grimau hacía de un profesor de secundaria que se volteaba a la adolescente Soledad Silveyra).
Ah, pero Migré era capo en esos temas. No quiero imaginar qué ventas tuvo el libraco edulcorado de Erich Fromm (“El arte de amar”, era?) si a cada rato lo mentaba Mónica Helguera Paz en “Rolando Rivas”.
Hoy La Razón publica esta noticia.
Lindo cuando el periodismo llega a tiempo para informar, ¿no?