27/11/2009

¿Somos todos delincuentes?
Derechos de autor y “fomento del libro”

Por Federico Reggiani

Don NicolaDon Nicola en 1963. Escaneada por un delincuente amigo

Es difícil conservar una identidad secreta por mucho tiempo, y cualquier espectador de series como Lost o Fringe sabe que los mundos paralelos terminan cruzados y mezclados en gozosa promiscuidad.
Esta semana comprobé que dos de mis universos de actividad –las historietas y las bibliotecas—se cruzaban de manera curiosa.

En una entrada de su blog, la investigadora Laura Vázquez planteó con claridad los problemas que rodean a la investigación académica sobre historieta, condenada a lidiar con coleccionistas paranóicos o con hemerotecas incompletas y que jamás atesoraron un material que sólo hace poco dejó de ser despreciable. En sus palabras:

El hecho es que estas producciones artísticas, masivas y populares (con todas las contradicciones y tensiones que ello supone en términos analíticos) constituyen un objeto ex-céntrico o en la periferia de la crítica de arte y el área de estudios visuales en general, lo que hace que el trabajo con archivos fuentes, la indagación empírica, resulten una tarea ardua y dificultosa. Lo digo sin rodeos: no hay políticas públicas de resguardo de estos materiales gráficos.

Es muy recomendable leer la entrada completa, que es excelente, porque propone una discusión muy rica sobre el papel del “legitimismo del margen” en la historieta, sus posibilidades y límites. Pero lo que me interesa hoy es la posibilidad real de construir esos archivos necesarios para poder leer la historieta del pasado. Alguna vez, con menos elocuencia, escribí sobre eso.

Aquí se cruza mi otra actividad. El viernes 20 de noviembre participé de una Jornada en la Universidad Nacional de la Plata sobre derechos de autor y bibliotecas. Mi presentación trató sobre el carácter persecutorio que está tomando la defensa de derechos de autor, y el fenómeno del “cóbro de derechos reprográficos” a las universidades. “Para que mi horror sea perfecto”, Hablando del Asunto anuncia, con viñeta celebratoria de Rep, la media sanción de una, ¡otra!, ley del libro, que tiene entre sus objetivos “velar por el cumplimiento” de la ominosa Ley 25.446 de “fomento del libro y la lectura”.

Digámoslo de una vez: si no se reforman las leyes 11.723 (de propiedad intelectual) y 25.446 (de “fomento del libro y la lectura”) no es posible la investigación seria en Argentina sin obligar a delinquir a los investigadores. Eso vale para cualquier investigación, pero es particularmente cierto para la investigación sobre historieta.

¿Estoy paranóico? En absoluto. La “Ley de fomento del libro y la lectura”, cuyo cínico título me recuerda a la “Ley de solidaridad previsional” creada por el menemismo, determina lo siguiente:

ARTICULO 23. – El editor podrá perseguir civil y penalmente a quienes reproduzcan ilegítimamente su edición, pudiendo estar en juicio, incluso en acciones penales como querellante. Esta acción es independiente de la que le corresponde al autor.”
(…)
ARTICULO 29. – Quienes reproduzcan en forma facsimilar un libro o partes de él, sin autorización de su autor y de su editor, serán sancionados con multa de pesos setecientos cincuenta a diez mil.

En caso de reincidencia, la pena será de prisión de un mes a dos años. Estas sanciones se aplicarán aun cuando la reproducción sea reducida o ampliada y siempre que el hecho no constituya un delito más severamente penado.

Aclaro algo: no estoy hablando de democratización del acceso a bienes culturales comunes, ni de la crisis del copyright y demás interesantes problemas. Estamos hablando de la simple necesidad de contar con excepciones para que las bibliotecas, el sistema educativo y la investigación puedan realizar copias –actividad que hoy es sinónimo de cumplir sus funciones normales– sin delinquir. Excepciones que no son un delirio anarquista, sino que existen en la mayor parte del mundo.

¿Qué ocurre sin estas excepciones? Dos cosas, ambas horribles. Primero, que para cualquier tipo de reproducción debemos recabar una doble autorización, porque la ley habilita a dos sujetos a perseguir penal (¡penal!) y civilmente a quien saca una copia: el autor y el editor. Segundo, que cualquier reproducción total o parcial, implica pena de multa y de prisión. Leyeron bien. No hay excepciones. Ninguna. Un investigador que le saca fotos a una historieta de vaqueros de autor anónimo publicada en una revista Fantasía de 1958 atesorada por un coleccionista que no la presta ni loco, es un delincuente. Un bibliotecario que escanea su colección completa de Hora Cero para preservar los originales del deterioro, es un delincuente. Y que ni se les ocurra publicar esas fotos y esos escaneos en algún repositorio o en un libro sin las autorizaciones pertinentes. Multa y prisión para todo el mundo.

Curioso estilo de “fomento del libro y la lectura”: condenar al olvido a la enorme masa de producciones culturales agotadas, cuyo interés comercial es nulo aunque su interés cultural sea enorme. Gracias, señores diputados, gracias señores editores, gracias CADRA; gracias Rep.

19 comentarios en ¿Somos todos delincuentes?
Derechos de autor y “fomento del libro”

  1. Henry Odell dijo el

    Tema candente sin duda, Federico. Y, como siempre, las instituciones y el legislador suelen ir por detrás de la realidad. No obstante, la aplicación de un canon reprográfico, como en España parece ser una alternativa más viable que la penalización y cárcel. Sugiero consultes la propuesta de CEDRO El tema del canon es delicado y complicado. En España hay mucha bronca con este tema pero especialmente con la SGAE (Sociedad General de Autores) por abusiva (no tanto con CEDRO).

  2. FedericoR dijo el

    Gracias por pasar, Henry Odell.
    Lo que veo en el esquema de CADRA (el “CEDRO argentino”, digamos, no estudié con cuidado la versión española) es que tiene un enorme costo administrativo (entre el 30 y el 55% de lo recaudado) para repartir centavos entre los autores y editores fotocopiados –y por el sistema de distribución, no hay certeza de que se retribuya a los efectivamente fotocopiados.

    Pero además, me parece fundamental separar dos cuestiones: una cosa es la reproducción parcial de una obra por razones de investigación o educativas, o la reproducción total de una obra agotada, y otra muy diferente es la falsificación editorial o la venta de copias completas en comercios. Y CADRA no parece notar la diferencia.

  3. Tweets that mention ¿Somos todos delincuentes? Derechos de autor y “fomento del libro” | Hablando del asunto 3.0 -- Topsy.com dijo el

    [...] This post was mentioned on Twitter by Henry Odell and Hablando del asunto, Sandra Z. Sandra Z said: Derechos de autor y fomento del libro http://www.hablandodelasunto.com.ar/?p=4603&utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A [...]

  4. Martín - Aquende Libros dijo el

    Federico, debo admitir, con pesadumbre y temor, que tenés un poco más de razón que yo ;-)

  5. el_bru dijo el

    Es obvio que fue más importante retirar la 10 de la selección que preservar objetos culturales, antes y ahora.
    Es otra prueba de lo invisible de la investigación en historietas…

  6. Yanina González Terán dijo el

    Hola Federico! Hago eco a partir de tu mensaje en la lista de ABGRA. Es importante la difusión de este tema que nos debe involucrar a todos: saber que existe una tensión legal entre derechos de autor y derecho al acceso a la información, y que incide directamente en las bibliotecas y sus servicios.

    Les cuento que en la reunión de ABGRA 2009, Ana Sanllorenti y Lucía Pelaya presentaron el estado de situación, y que nos compartieron en las jornadas que menciona Federico: http://www.abgra.org.ar/documentos/pdf/Pelaya-Sanllorenti.pdf

    Saludos!

  7. FedericoR dijo el

    Martín: La ley tiene algunas cosas buenas, tambie?, ¡a mí me gustan los libros!

    Yanina: ABGRA por fin se puso del lado de la justicia en este tema… Y Ana y Lucía están trabajando muy bien en la subcomisión de la Asociación de Bibliotecarios, y hay un anteproyecto de ley redactado. Cuando se presente, hay que empezar a hacer lobby…

  8. Laura Vazquez Hutnik dijo el

    Hola Fede: Totalmente de acuerdo. Vos sabes que “padecí” en carne propia toda esa experiencia, que no se termina en la investigación sino que cuando ese estudio se vuelve material editable, tenes que encarar todo el proceso de pedido de autorizaciones a autores (dibujantes, guionistas) y editores. Y entonces, que una pequeña reproducción en blanco y negro de una tapa de Hora Cero (a la que le dedicas un capítulo en tu libro) necesite de una serie de cartas (porque con la nueva ley, no basta una, sino que necesitas la autorización de varias) se vuelve algo verdaderamente, desgastante. Cuántas veces pensé: ¡Qué salga sin imágenes! Total, para volverme loca….
    Y no entramos siquiera en el tema herederos. Porque conseguir derechos de reproducción de los algunas tapas o páginas de la década del veinte o treinta (cosa que descarté de entrada) se vuelve una empresa casi casi, utópica. El problema es que después de toda esta fiesta, salís a la calle y ves a gente con una remera de Mafalda comprada trucha en el Once o te regalan para las fiestas una agenda pirata de Gaturro. Faltará entonces que Cuentos de Almejas, Mort Cinder o Nippur de Lagash (por dar ejemplos distintos y “fuera de uso”)se pongan de moda para que el análisis de estas ilustraciones no resulte tan grosero y se equipare al mercado. ABRAZOS. Y felicitaciones por el artículo.

  9. Miguel Dao dijo el

    Las leyes también son derogadas tácimente cuando caen en desuso. En la Facultad de Ciencias Jurídicas se comercian fotocopias de libros, a la vista de todo el mundo y con la anuencia del rectorado. Que me vengan a joder por las Don Nicola, y van a ver…

  10. Alicia Rodas dijo el

    Es siempre el problema del doble discurso de los políticos. Legislan con cara de mármol y van y fotocopian lo que deseen o necesiten. Igual fue con el divorcio y hasta con el aborto (dejando de lado lo religioso… ejem, ejem…) Esto será una lucha grande por los intereses creados. Habrá sido igual con otros intereses? los carros, caballos, etc., con el avance del automóvil, por poner un ej. cercano en el tiempo… LUCHEMOS, NO CALLEMOS

  11. Federico Reggiani dijo el

    Laura: Los problemas para reproducir fragmentos en una investigación son un delirio. Nadie puede suponer que reproducir la tapa de una revista de 1932 va a alterar el recorrido comercial (nulo) de esa ilustración. Encima, me quedé pensando: porque el derecho de cita sí está previsto, pero como la ley habla de mil palabras u ocho compases, y como la historieta no se mida ni en palabras ni en compases, cagamos.

    Miguel: Ojalá fuera como vos decís, pero preguntale a Horacio Potel cuando le allanaron la casa, o a las autoridades de la Facultad de Filosofía y Letras cuando la policía entro a revisar fotocopiadoras para ver que opinan acerca de que la ley está “en desuso”.

    Alicia: Sin dudas, hay que acostumbrarse a seguir los proyectos de ley y estar atento, porque las empresas de contenidos (grabadoras, editoriales) están siempre al pie del cañón: no hay que dormirse…

  12. derechoaleer dijo el

    “Instituto Nacional del Libro: Velar por las restricciones”

    http://www.derechoaleer.org/2009/11/instituto-del-libro-velar-por-las.html

    saludos!

  13. Vilma Raquel Fontana dijo el

    Estoy totalmente de acuerdo con tu nota y con todos aquellos que opinaron. Los libros son de los autores, pero para los lectores. Los países deben adaptar sus leyes a los tiempos que vivimos. Todos tenemos derecho a leer, y la tecnología nos está ofreciendo otras herramientas.
    Te apoyo publicando tu nota en
    http://elblogdelabibliotecaria.blogspot.com/2009/12/somos-todos-delincuentes-derechos-de.html
    con enlace a este sitio. Saludos
    Soy Vilma de la Biblioteca de los Tribunales de San Nicolás.

  14. Federico Reggiani dijo el

    ¡Gracias Vilma! ¡Pero te voy a mandar a CADRA por copiar sin permiso!:)

    Un ejemplo de para qué sirven las licencias Creative Commons…

  15. Vilma Raquel Fontana dijo el

    Es que todos somos delincuentes….:)

    Saludos.

  16. Atacadoporlosperros dijo el

    Estudiaste en la academia pitman? La cita o la reproduccion de alguna fuente con la cita respectiva no daña las leyes del “copywrigth” Más, la ley establece, en los EEUU que no existe problemas legales si llegas a reproducir hasta un 15% de la obra a citar. Osea que tenés un gran margen siestás investigando y tu estilo es no hacer paráfrasis sino hacer copypaste

  17. Captain Swing dijo el

    Atacadoporlosperros, el que estudió en la pitman, lamento decirlo, es usted. La ley 11723 no contempla ninguna de las excepciones de uso justo, derecho de primera venta, excepciones de bibliotecas, de registros efímeros, etc., de la ley estadounidense (17 U.S.C. 107 a 112), sino apenas un precarísimo y restringido derecho de cita que se limita a mil palabras de texto u ocho compases (Art. 10).
    Es indispensable, como mínimo, reformar la 11723 para que contemple efectivamente el derecho “a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten´´ que consagra el 27.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

  18. Federico Reggiani dijo el

    Atacado: lo que no entiendo, y lo digo en serio, es la necesidad de acudir a cierta violencia verbal para discutir un tema que es más vale técnico.
    Cosas raras. Las aclaraciones concretas a tu error las hizo el Capitán Swing.
    Sólo te iba a aclarar que no nos regimos por leyes de Estados Unidos, pero no parece necesario.

  19. Instituto Nacional del Libro: Velar por las restricciones | Derecho a LEER dijo el

    [...] Vazquez Hutnik deja un comentario elocuente en Hablando del Asunto: …"«padecí» en carne propia toda esa experiencia, que no se termina en la [...]

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