La medida de Reggiani
Nuestro amigo Federico Reggiani presentó un poema –sin decir ni mu- en el concurso de poesía navideña que organizó Clase Turista con el secreto deseo de hacerse rico gracias a su pluma. Se caía de maduro, ustedes no tuvieron el gusto, pero Reggiani contesta sus mails en alejandrinos y responde a las patoteadas futboleras con El arte nuevo de hacer comedia en mano.
Lamentablemente no recibió el premio mayor sino una mención que venía sin un céntimo. Sin embargo se ganó nuestra admiración, que compartimos con el mundo, publicando el poema más popular que haya tenido alguna vez un integrante de Hablando del asunto y que integra la edición del libro de Clase Turista.
La medida
Ya lo dice otro verso: lo real es prolijo.
Cada minuto ofrece su plaga de detalles:
garrapiñada, restos de arrollado en la fuente,
el vino blanco tibio, las migas esparcidas
sobre el mantel bordado, como taquigrafía
de las conversaciones que ocuparon la cena.
Vienen las navidades, se van las navidades
y se llevan un poco de lo que se encontraron.
Primero se va el gordo que se viste de rojo,
después lo siguen otros: una abuela, algún padre,
las víctimas pacientes de su sino biológico.
(Cansino, escribí “sino”, la métrica es tan mala
como cualquier camino, como esas navidades
que al fin de cada año se repiten idénticas,
con el mismo pan dulce que al final de la noche
se queda intacto y tieso en su funda engrasada).
La métrica es tan mala como cualquier medida
de los tiempos que pasan entre las navidades
de un año y el siguiente.

Salud.
Gracias, don. El libro está muy bien, además. Así da gusto no ganar.
Bueno, ahora lo veo, Juan y Federico fueron compañeros de mención, felicitaciones para los dos.
Che, me gustó, especialmente
“Vienen las navidades, se van las navidades
y se llevan un poco de lo que se encontraron.
Primero se va el gordo que se viste de rojo,
después lo siguen otros: una abuela, algún padre,
las víctimas pacientes de su sino biológico.”
¿Lo puedo poner en mi facebook?
Saludos!
Ponga, jpg, claro, para eso está.
Buenísimo, buenísimo.
“su plaga de detalles”, qué bueno.
Al fin lo leí. En el trajín cotidiano, me había quedado esta lectura en el tintero.
Felicitaciones Don Federico, ahora entiendo a que se refería cuando hablaba de la “belleza de lo simple”.
Me gusta especialmente el último conjunto de 4. Y la frase “como taquigrafía de las conversaciones que ocuparon la cena”.
¿Cómo es que se decía cuando te sacás el sombrero ante algo, en francés? Seguro que usté lo sabe, domina ese idioma galo y yo no.
Ja: viniendo del letrista de Tastego (http://cancionesdetastego.blogspot.com/), me siento honrado…
Chapeau!
“Hats off!” también, hay una canción muy buena de Del Shannon, “Hats Off to Larry”.
¡Qué grande este Reggiani!(con voz del gran Juan Carlos Mesa)
¡Ah! Qué lindo poema, que lindo es.
“…la métrica es tan mala
como cualquier camino…”
Chapeau! Mister…
¡Si sabía que hacer poemas me generaba tantos amigos diciendo cosas lindas, empezaba antes!
Che, qué buen poema. ¡Y eso que estoy leyendo tu libro de Biorges, o sea, con la momentánea tiranía de los dos viejos literatos en mi cabeza juzgándolo todo con sus frases lapidarias!
Bello ,simple calido poema,lo mete al lector en una noche Navideña en Esa mesa y su gente.Me gusto esto:
con el mismo pan dulce que al final de la noche
se queda intacto y tieso en su funda engrasada
Felicitaciones desde La Plata
Daniela: ¡muchas gracias, vecina!
Al final, esto de escribir poesía estaba buenísimo…