26/09/2008

Zanoni presentó El imperio digital

Por P Z


por P. Z.


Carolina Aguirre habla de El imperio digital
Kogan, Zanoni y Arévalos escuchan a la “Gran Hermana” Aguirre. Foto: L. Zanoni

I

Leandro Zanoni sabe generar vínculos. Podría señarlarse como una enseñanza básica: no sólo hay que ser bueno en el trabajo, no sólo hay que lograr calidad y excelencia en contenidos, también hay que saber generar vínculos.

Siempre que hablo de Leandro digo que es alguien muy generoso. Hay gente que te cierra puertas, hay gente que las abre. Leandro, es de los segundos. Seguramente esa sea la razón por la que sabe rodearse de gente constructiva y generar vínculos.

No parece casual, entonces, que para la presentación de su muy buen libro El imperio digital haya contado con la presencia de Martín Kogan, director de MySpace Argentina, y Alberto Arévalos, Director de Comunicaciones de Google –quien, además, escribió el prólogo–.

II

Seis oradores, una presentación populosa –pero no populista– para un auditorio concurrido. Hernán Casciari envió unas palabras desde Barcelona que fueron leídas por un locutor. Carolina Aguirre apareció en video; de paso por Tucumán presentando Bestiaria, no quería perderse la oportunidad de saludar el lanzamiento de El imperio digital. Los ya mencionados Martín Kogan y Alberto Arévalos. El periodista Jorge Búsico. Y yo. Si con los primeros se nota que Leandro sabe generar vínculos, el hecho de que me haya invitado habla a las claras de su generosidad.

Es curioso, todos hablamos de la experiencia propia de internet. Como si fuera algo que, aunque masivo, sólo pudiera aproximarse desde lo particular.

Dejo algunas observaciones que me llamaron la atención:

Casciari dividió aguas entre televisión, radio e internet: “La televisión le queda bien a Cumbio [por la imagen], la radio me queda bien a mí [se autodefinió como un gordo feo]”. Para Casciari la televisión y la radio siempre funcionaron excluyendo gente; lo distinto de internet es que permite que una “convivencia” amplia, diferente.

Alberto Arévalos se ayudó con una metáfora, por lo menos, conflictiva: comparó la revolución digital con la revolución bolchevique, todo para decir que cuando uno vive una revolución no tiene tiempo para pensar en las consecuencias. Y dejó un pensamiento interesante: se opuso a la categorización “web 2.0” porque eso implicaría un crecimiento racional de internet y, en cambio, internet es caótica.

Cuando habló Martín Kogan, yo sólo alcancé a escuchar la primera frase: “este libro se lo voy a regalar a mi mamá y mis amigos para que entiendan de qué trabajo”. Después perdí el hilo, me puse nervioso pensando que ya quedaba poco para que me tocara hablar a mí. Quizá fuera el expositor más interesante de todos, pero estaba tenso, casi no lo escuché.

Zanoni nos dejó para el final a Joge Búsico y a mí. Dos “testimonios” –me sentí como un feligrés de alguna de esas iglesias pare de sufrir–, dos casos de estudio sobre desarrollos bloggers. Lo de Búsico fue muy emotivo, se nota que es alguien con ímpetu, que le gusta aprender y que, pese a los años de profesión, sigue abierto a nuevas experiencias. Después hablé yo, estaba medio nervioso, tuve que leer lo que había llevado, salió medio tironeado. Abajo copio mi breve participación.

El evento se cerró con cervezas para todos. A mí me hubiera venido bien tomarme una antes de hablar, pero bueno, ayudó para que me relajara al fin.

III

Dos rasgos que me gustaría destacar de Zanoni:

Primero, el olfato: supo reconocer que no había otro libro argentino que hablara del tema. “Silla vacía, silla ocupada”, dijo. Y comenzó a escribir sobre internet y nuevos medios. Esto habla, por un lado, de una capacidad para distinguir el espacio vacante, la necesidad no satisfecha. Y por el otro, el valor de animarse a cubrirla. Es algo muy destacable.

Segundo, el riesgo: varias páginas del libro están dedicadas a Seth Godin, un especialista en márketing viral que realizaba campañas audaces con sus libros: los lanzaba simultáneamente en libro y gratis por la web. Tantos elogios para Godin, el propio Zanoni logró convencer a la editorial, y se jugaron con la misma estrategia. El resultado: más de 15000 bajadas del .pdf y un título reconocido en la mesa de novedades de todas las librerías.

Imagino que en poco tiempo tendremos otro libro de Zanoni en la calle, nuevamente lanzado por Ediciones B.

IV

Esto es, más o menos lo que hablé, más o menos lo que leí:

La historia de un fracaso

Leandro me pidió que hablara de mi experiencia como blogger, cómo nació y cómo se sostiene Hablando del Asunto. Bueno, para ello debo hacer “un poco de historia”, de la misma manera que hace él, por ejemplo, en los capítulos de música y videojuegos.

Hablando del asunto es la historia de un fracaso.

El primer Hablando del Asunto era un sitio de e-Commerce. Una librería virtural en la que me propuse calcar el modelo de Amazon. Cada libro contenía sus datos referenciales, una microreseña, el “si te gustó este te recomendamos estos otros”, e incentivaba la participación de los navegantes: podían calificar los libros con las estrellitas, podían dejar sus comentarios. Aprendí mucho de ellos: “Todos somos expertos” dice Leandro en el Capítulo 3 y no se equivoca en absoluto. Tiraban ideas, discutían conmigo y entre ellos, proponían nuevas relaciones entre escritores y libros. Uno abre la puerta, o para hablar en términos más ajustados, uno abre “la ventana”, y no sabé con qué se va a encontrar. Ese Hablando del Asunto murió en 2002, tras dos años de ventas dispares y la irremontable deblacle postcrisis de De La Rua.

Durante años mantuve el proyecto en stand by. Hice algunas pruebas menores, pero siempre acabé tirándolo a la basura.

En agosto de 2006 leí una nota de Julián Gallo en lanacion.com que, aún a riesgo de sonar melodramático, podría afirmar que me cambió la vida. “¿Por qué leo blogs?” era el título, Leandro la transcribe en la pág 50. Gallo destacaba lo poderoso de dedicarse a intereses muy singulares y aparentemente insignificantes para los medios masivos. Por esos días estaba haciendo un curso de XML –la gente de sistemas sabe que es la tecnología fundamental en la que se sostienen los blogs– sin embargo, en aquel momento, nadie sabía nada, nadie tenía la menor idea sobre blogs.

Un mes después, reabrí Hablando del asunto con la estructura de blog. Ya tenía todo listo para fundar mi nuevo Amazon, aprovechando las funcionalidades que me brindaba el CRM de Google. Los primeros posts fueron microreseñas con estrellitas y vínculos del estilo de aquel primer proyecto. Dos meses más tarde, no sumaba veinte visitas diarias (y eso si contamos que diez eran mías). Nadie comentaba, todavía no descubría cómo iba a lograr vender libros. “El mundo de internet como lo conocía ya no existe”, me dije.

En noviembre paré el proyecto y me dediqué a pensar cómo seguir. Reaparecí unas semanas después con un blog, ya sin esquema de negocios, un blog por amor al arte. Dejarme llevar. Poco a poco “me nació” un perfil periodístico. Más tarde llegó un mail de Lalo Zanoni felicitándome por mi laburo, lo que fue un espaldarazo que todavía hoy le agradezco. Luego me vinculé con Maxi Tomas de Perfil, con Juan Terranova, y conocí el mundo literario argentino. Entre al periodismo “por la ventana”.

Hoy HdA cuenta con diez columnistas que escriben semanal o quincenalmente. Es todo caos, toda desprolijidad, pero también es todo pulsión de vida. Como entiendo debería ser el espíritu de internet.

Hacia dónde va mi blog, no lo sé. Es como la pregunta que gambetea Leandro casi al final del libro: cuál es el futuro de internet. Quién pudiera.

Lo que sí creo es que para cualquier nuevo emprendedor en este mundo web, la lectura de El imperio digital es clave. En 200 páginas contiene el estado del arte, la situación actual del mundo digital, y algunas previsiones para el futuro. Si yo hubiera leído este libro hace un par de años, tal vez nunca hubiera descubierto el placer de bloguear, pero tal vez hubiera desarrollado una plataforma participativa que Google o MySpace me habrían comprado por una millonada de plata.

5 comentarios en Zanoni presentó El imperio digital

  1. Cass dijo el

    Nunca es tarde para llenarse de guita. Yo tengo terror de perder el alma en el camino y empezar a escribir sólo lo que me llene de guita. Con sobrevivir me alcanza, pero que no falte nunca, nunca, nunca el “amor al arte”.

  2. Alejo dijo el

    ¿Y para cuándo lo mejor de HdA en libro?

  3. Presentación El imperio Digital | eBlog dijo el

    [...] que mandó Casciari desde Barcelona y el video de Bestiaria, ausente con aviso. Después, Búsico y Zunini contaron sus experiencias al frente de sus [...]

  4. El Imperio Digital, presentación del libro 25/09 | COOKIEFACE - Blog de diseño y actualidad. Diseñador de blogs. Blog designer, Blog about Design & Stuff. dijo el

    [...] Leandro Zanoni Jorge Búsico y la versión texto de lo que dijo (vale la pena) Patricio Zunini y la versión texto de lo que dijo (interesante también) Leandro [...]

  5. FRANCISCO PANCHO ESCOBAR dijo el

    Retomando el hilo de Cass y cosiéndolo con un comentario que me hiciera días atrás un amigo acerca de las virtudes de Zanoni…

    Hace un tiemp aprendí a respetar el talento de los tipos que saben hacer dinero. No es fácil ser admirado por tan prosaico logro y menos en un ambiente cultural donde hay una fuerte sanción moral, explícita o ímplicita, al éxito validado por la recompensa material. A lo sumo se podrá ligar un ingrato “es un nabo pero no sabés que bien la hizo, se llenó de guita”

    Me interesa el libro de Zanoni, voy a por él!!!

    gracias por la recomendación Zunini!!!

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